{"id":3711,"date":"2025-12-10T22:23:04","date_gmt":"2025-12-10T22:23:04","guid":{"rendered":"https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/?p=3711"},"modified":"2025-12-13T17:53:08","modified_gmt":"2025-12-13T17:53:08","slug":"a-traves-de-los-ojos-de-tatjana-un-verano-croata","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/2025\/12\/10\/a-traves-de-los-ojos-de-tatjana-un-verano-croata\/","title":{"rendered":"A trav\u00e9s de los ojos de Tatjana: un verano croata"},"content":{"rendered":"\n<p>*Por Camilo Gomides<\/p>\n\n\n\n<p>Masthead: <em>Mujeres al borde de un ataque de nervios <\/em>(Pedro Almod\u00f3var, 1988)<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra aventura comenz\u00f3 en Zagreb bajo un sol de julio que ba\u00f1aba la ciudad en oro. Tatjana y yo subimos a un tranv\u00eda azul que traqueteaba por las calles, su cabello corto brillando con la luz que se filtraba por las ventanas. Desde nuestro asiento, ella se\u00f1alaba los edificios de la era austroh\u00fangara, sus fachadas pastel reluciendo en la ma\u00f1ana estival. \u201cZagreb despierta en verano,\u201d dijo, su voz afectuosa como la brisa que entraba por las ventanillas abiertas. Bajamos en <em>Trg Bana Jela\u010di\u0107a<\/em>, el coraz\u00f3n palpitante de la ciudad, donde los puestos del mercado rebosaban de flores y frutas maduras. Caminamos entre la multitud, el aroma de los tilos en flor mezcl\u00e1ndose con el bullicio de los ni\u00f1os descalzos persiguiendo palomas. Tatjana me llev\u00f3 hasta la Catedral de Zagreb, sus agujas g\u00f3ticas cortando un cielo azul infinito. En seguida nos refugiamos del calor en un caf\u00e9, tomando espresso helado bajo una sombrilla, y esa noche compartimos <em>\u0161trukli<\/em>\u2014masa suave rellena de queso cremoso, horneada hasta dorarse\u2014con copas de <em>Gra\u0161evina<\/em> helado. Su risa reson\u00f3 cuando tropec\u00e9 con la pronunciaci\u00f3n, su alegr\u00eda tan viva como el crep\u00fasculo prolongado.<\/p>\n\n\n\n<p>El tren zumbaba por la tardecita mientras sal\u00eda de la estaci\u00f3n de Zagreb rumbo a Split, los tejados rojos desvaneci\u00e9ndose en la oscuridad. Tatjana estaba sentada frente a m\u00ed, su cabello corto apenas visible bajo la tenue luz del vag\u00f3n, sus ojos oscuros llenos de emoci\u00f3n, brillando. Su voz se fund\u00eda con el traqueteo de los rieles. \u201cYa ver\u00e1s,\u201d dijo, inclin\u00e1ndose con una sonrisa resplandeciente de alegr\u00eda, \u201cesta tierra brilla y canta en verano.\u201d El viaje nocturno de Zagreb a Split nos envolvi\u00f3 en un sue\u00f1o de sombras y susurros, las siluetas de vi\u00f1edos y olivares apenas perceptibles bajo la luna. Tatjana comparti\u00f3 historias de la costa d\u00e1lmata\u2014relatos de veranos romanos y comerciantes venecianos\u2014sus palabras tan luminosas como las estrellas. Llegamos a Split temprano al d\u00eda siguiente, el amanecer ti\u00f1endo el cielo de rosa mientras el Palacio de Diocleciano se alzaba ante nosotros, vibrando con las primeras voces del d\u00eda. Las piedras antiguas ya c\u00e1lidas reflejaban el sol naciente mientras Tatjana segu\u00eda con la mirada los arcos del peristilo. \u201cImagina los banquetes aqu\u00ed,\u201d dijo, y casi pude saborear el pescado asado y los higos maduros de un pasado lejano. Compartimos <em>pa\u0161ticada<\/em>, un guiso de ternera cocinado a fuego lento con clavo y otras especies. En una terraza, con cigarras cantando, hablamos de arte, del mar, de la simple dicha de la vida y del verano.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde Split, tomamos un barco a la isla de Hvar, el Mar Adri\u00e1tico extendi\u00e9ndose en una s\u00e1bana turquesa brillante. La brisa jugaba con el cabello corto de Tatjana mientras miraba el horizonte. \u201cEl mar est\u00e1 tranquilo hoy,\u201d coment\u00f3, y en efecto, yac\u00eda inm\u00f3vil, sin los usuales delfines que rompieran la superficie. Hvar nos dio la bienvenida con playas de guijarros calientes por el sol y aguas tan claras que reflejaban el cielo. Tatjana me llev\u00f3 por el pueblo de Hvar, su entusiasmo palpable al llegar al Teatro P\u00fablico de Hvar, el teatro p\u00fablico m\u00e1s antiguo de Europa, su fachada de piedra resplandeciendo bajo la luz de la tarde. \u201cEs un pedazo de historia,\u201d susurr\u00f3, y a trav\u00e9s de sus ojos lo vi\u2014un escenario donde los dramas veraniegos entretuvieron a marineros y nobles. Nos quedamos en una terraza esa noche, tomando vino fresco local, compartiendo pulpo a la parrilla y <em>bu\u0161ara<\/em> de mariscos. El atardecer ard\u00eda en tonos de coral y oro, y las historias de Tatjana sobre las in\u00fameras y placenteras veces que recorri\u00f3 los rincones de Hvar nos envolvieron en felicidad, profunda amistad y calor.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"436\" src=\"https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/files\/2025\/12\/Gomides_Los_abrazos_rotos421141-1024x436.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-3832\" srcset=\"https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/files\/2025\/12\/Gomides_Los_abrazos_rotos421141-1024x436.png 1024w, https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/files\/2025\/12\/Gomides_Los_abrazos_rotos421141-300x128.png 300w, https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/files\/2025\/12\/Gomides_Los_abrazos_rotos421141-768x327.png 768w, https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/files\/2025\/12\/Gomides_Los_abrazos_rotos421141-1536x654.png 1536w, https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/files\/2025\/12\/Gomides_Los_abrazos_rotos421141-1320x562.png 1320w, https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/files\/2025\/12\/Gomides_Los_abrazos_rotos421141.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Los abrazos rotos <\/em>(Pedro Almod\u00f3var, 2009)<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda, desde Hvar, hicimos un tour en barco a las islas de Mljet y Kor\u010dula. Mljet nos deslumbr\u00f3 con su naturaleza exuberante, sus lagos salados brillando bajo el sol y el Parque Nacional de Mljet cubriendo gran parte de la isla. Tatjana me cont\u00f3 la leyenda de Ulises, atrapado all\u00ed siete a\u00f1os con la ninfa Calipso, sus ojos, centellas de risa, danzaban entre los hilos dorados de la magia del mito. Luego llegamos a Kor\u010dula, una isla de playas hermosas, vi\u00f1edos y densos bosques, su centro hist\u00f3rico apodado \u201cPeque\u00f1a Dubrovnik\u201d por sus murallas medievales y calles empedradas. Compartimos vino local y pescado fresco, la brisa marina refrescando nuestra felicidad y risa.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos d\u00edas despu\u00e9s, desde el pueblo de Hvar, tomamos un autob\u00fas a la villa de Stari Grad, el paisaje salpicado de olivares bajo el sol estival. Tatjana habl\u00f3 de Petar Hektorovi\u0107, el poeta renacentista cuya residencia de verano, el Castillo Tvrdalj, nos esperaba. Recorrimos sus patios, el aire cargado de lavanda y el zumbido de las abejas. Tatjana traz\u00f3 las inscripciones latinas en las paredes, sus traducciones invocando el esp\u00edritu de Hektorovi\u0107. \u201cAmaba este silencio veraniego,\u201d dijo, se\u00f1alando el estanque donde nadaban m\u00fajoles, un eco vivo de su obra <em>Ribanje i ribarsko prigovaranje<\/em> (\u201cLa pesca y las quejas de los pescadores\u201d). A trav\u00e9s de sus ojos, vi un refugio donde la poes\u00eda y la naturaleza tej\u00edan un eterno abrazo. Nos sentamos junto al estanque, partiendo pan crujiente untado con el cremoso queso <em>kajmak<\/em>. Su risa reson\u00f3 cuando tropec\u00e9 con la palabra croata, su presencia una luz constante reflejada en las aguas de la alberca.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde Stari Grad, navegamos a Rijeka, la brisa un alivio fugaz del calor. Tatjana se\u00f1al\u00f3 islas difuminadas, su cabello corto agit\u00e1ndose. El <em>Korzo<\/em> de Rijeka zumbaba con vida, los locales bajo fachadas pastel. Saboreamos risotto negro, su tinta de calamar avivada por lim\u00f3n, y Tatjana brome\u00f3: \u201cEl verano por aqu\u00ed es desordenado y alegre.\u201d Despu\u00e9s del almuerzo nuestro autob\u00fas a Novi Grad serpente\u00f3 por colinas floridas, llev\u00e1ndonos al apartamento de su prima Andrea. Andrea, Dora, Biljana y Lela nos recibieron con abrazos, su mesa repleta de <em>pr\u0161ut<\/em>, queso y higos. Chocamos copas de <em>rakija<\/em> casera, sus relatos de fiestas veraniegas calentando el aire y profundizando alianzas del coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"555\" src=\"https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/files\/2025\/12\/Gomides_Atame-1024x555.png\" alt=\" A woman drives a car. She is smiling Another woman sits next to her, is looking at her and smiling. A man leans forward from the backseat where he is sitting to embrace the woman who is driving. He is also smiling\" class=\"wp-image-3750\" srcset=\"https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/files\/2025\/12\/Gomides_Atame-1024x555.png 1024w, https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/files\/2025\/12\/Gomides_Atame-300x163.png 300w, https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/files\/2025\/12\/Gomides_Atame-768x416.png 768w, https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/files\/2025\/12\/Gomides_Atame-1536x832.png 1536w, https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/files\/2025\/12\/Gomides_Atame-1320x715.png 1320w, https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/files\/2025\/12\/Gomides_Atame.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Atame <\/em>(Pedro Almod\u00f3var, 1989)<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, Tatjana y Andrea me llevaron a cenar en las monta\u00f1as cerca de un Stari Grad del interior. En una <em>konoba<\/em>-taberna croata, prob\u00e9 una pasta con trufas divina\u2014tagliatelle con trufas negras, su aroma embriagador. \u201cEste es el tesoro del verano,\u201d dije, y Tatjana asinti\u00f3. El <em>rakija<\/em>\u2014suave, potente, de ciruelas maduras\u2014fue el mejor que prob\u00e9. Nos quedamos horas, intercambiando historias de vida, viajes y amor, las monta\u00f1as y los \u00e1rboles alrededor acun\u00e1ndonos.<\/p>\n\n\n\n<p>El tramo final fue un viaje en coche con Andrea por Eslovenia hasta Zagreb, bosques verdes flanqueando el camino. Tatjana se\u00f1al\u00f3 castillos al atardecer, su cabello corto capturando el sol. \u201cEslovenia es un secreto de verano,\u201d dijo, y a trav\u00e9s de sus ojos vi su encanto\u2014un final suave a nuestra sinfon\u00eda por los Balcanes Occidentales. En Zagreb, comimos ma\u00edz asado y vino especiado helado. Tatjana sonri\u00f3 bajo el ocaso dorado. \u201c\u00bfQu\u00e9 viste?\u201d pregunt\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTodo,\u201d respond\u00ed. A trav\u00e9s de sus ojos, vi el coraz\u00f3n veraniego de Croacia\u2014sus piedras c\u00e1lidas, mares brillantes, poes\u00eda en castillos y costas. Prob\u00e9 su abundancia y sent\u00ed su pulso en risas y monta\u00f1as. Sobre todo, la vi a ella\u2014Tatjana, mi gu\u00eda, mi luz, su cabello corto como un halo, su visi\u00f3n un tapiz radiante. Mientras la noche veraniega de Zagreb nos envolv\u00eda, supe que esto era un regalo eterno.<\/p>\n\n\n\n<p>*Camilo Gomides es profesor en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de R\u00edo Piedras.<\/p>\n\n\n\n<p>Return to <a href=\"https:\/\/wp.me\/p49QSj-XL\"><a href=\"https:\/\/wp.me\/p49QSj-XL\">Cencerros (en Recuerdo de Tatjana)<\/a><\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>*Por Camilo Gomides Masthead: Mujeres al borde de un ataque de nervios (Pedro Almod\u00f3var, 1988) Nuestra aventura comenz\u00f3 en Zagreb&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":3748,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"everybody","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[503],"tags":[510,501],"class_list":["post-3711","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-in-memoriam","tag-camilo-gomides","tag-tatjana-pavlovic"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/files\/2025\/12\/Gomides_Mujeres_al_borde_de_un_ataque_de_nervios.png","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p49QSj-XR","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3711","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3711"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3711\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3875,"href":"https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3711\/revisions\/3875"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3748"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3711"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3711"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reframe.sussex.ac.uk\/mediatico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3711"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}